sábado, 12 de octubre de 2013

CONTRA RELOJ


12 de octubre de 2013 a la(s) 23:30
 Hoy se ha iniciado una petición al Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires ,por medio de Change.org.,solicitando el tratamiento urgente de Paritarias para los Municipales.Son 170.000 trabajadores que se han convertido en los parias de la Administración Pública.Llevan 13 movilizaciones a La Plata,obteniendo en la última,el compromiso de los Presidentes de bloque para consensuar un Proyecto y tratarlo,si bien existe uno,pero ,aparentemente a algunos no les gusta el autor...El proyecto de Ley que tiene "estado parlamentario",cae si no se trata antes de que culminen la sesiones ordinarias...y sería la tercera vez que pasaría!(aclaro que el mismo no es de un Diputado radical).Esta Petición es Política,pero no Partidaria.Debido a la Ley en vigencia desde 1995,los Municipales pasaron a convertirse ,para muchos Intendentes ,(sin importar a qué Partido representan),en una entelequia  (Aristóteles:lo que es para cada ser la posesión de su perfección).Para algunas cosas son provinciales:aportan al IOMA y al IPS;pero para los derechos consagrados en la Constitución Nacional y Provincial,son los "fuera del sistema".Dependen de la voluntad o el arbitrio del Jefe comunal de turno:accceso al cargo,ascensos,licencias,negociación salarial,pagos en negro y muchos están reemplazando en caso de fallecimieto o jubilación del empleado,por personal que recibe planes,con lo cual la precarización salarial ,es más ostensible.Una buena gestión municipal,se comienza a obsevar en la mesa de entrada de cada Intendencia.Cuando los ciudadanos concurrimos para que nos atiendan y nos resuelvan los problemas,muchas veces salimos insatisfechos.Pagamos regularmente las tasas o impuestos y lo mínimo que pretendemos es una atención ,asesoramiento,de quien nos recibe:un empleado eficiente que conozca el trámite de procedimiento.Lo que por ahí ignoramos es que esa persona que nos atiende,no tiene la menor idea de lo que solicitamos,porque no es empleado municipal,no accedió a ningún cargo,y no le paga el Municipio,lo hace Nación o Provincia a través de los Planes.Y aquél que sabe,que conoce,está privado de sus derechos y hasta en algunos casos,depende de esa creación antiestatutaria y antiescalafonaria,que pasaron a convertirse en "coordinadores" por planes o contratos basura.Si estamos de acuerdo en que a igual trabajo corresponde el mismo salario,si consideramos que existe un derecho laboral ,que el trabajo es dignidad,que la justicia social es para Todos y Todas,no podemos hacer como que no lo vemos...No podemos ,como bonaerenses,sentirnos ajenos a este reclamo.Si algunas autoridades no los escucharon ,acompañémoslos con la firma de la Petición.Como docente recuerdo cuando querían que los Directores recibieran en las  escuelas,a personas ajenas a la institución,ya sea para  el cuidado de los niños(a modo de preceptores),para mantenimiento( gasistas,electricistas) o para ayudar en el comedor escolar.Como no se nombraban porteros,ni cocineros e hicieron desaparecer las "cuadrillas de manteniemiento" y tampoco se nombraban preceptores,en la desesperación,muchos Directores querían recibirlos.Personalmente en lo que era mi área de supervisión me negué y elevé una nota a las autoridades,expresando que sólo serían recibidos si eran designados por Consejo Escolar.De lo contrario,toda responsabilidad de lo que ese personal hiciera o dejara de hacer era del Director.Si comento esto que puede parecer anecdótico,es porque entre todos debemos bregar por la estabilidad laboral y el respeto por nuestros derechos.Nosotros,el conjunto de los bonaerenses ,debemos ser la garantía de que se cumplan.Y no piensen que quiero ser la "maestra ciruela" ,pero lo que hoy pasa con los municipales,mañana puede pasar con cualquier otro sector de los trabajadores.Que el problema personal que seguramente podemos tener cada uno,no nos insolidarice!
                                                                                  Alicia Colucigno

martes, 30 de abril de 2013

El primer elemento del medio ambiente se llama "felicidad humana"



Discurso de Pepe Mujica en Río:
El discurso ya se está considerando histórico,
Mujica habló ante una audiencia de mandatarios que con desgano escucharon las verdades brutales que les decía, recién a días del discurso, la prensa internacional y el mundo comienzan a tener en cuenta que no fue un simple discurso el que dijo el presidente uruguayo.

Autoridades presentes de todas la latitudes y organismos, muchas gracias. Muchas gracias al pueblo de Brasil y a su Sra. presidenta, Dilma Rousseff. Muchas gracias también, a la buena fe que han manifestado todos los oradores que me precedieron.
Expresamos la íntima voluntad como gobernantes de apoyar todos los acuerdos que, esta, nuestra pobre humanidad pueda suscribir.

Sin embargo, permítasenos hacer algunas preguntas en voz alta.

Toda la tarde se ha hablado del desarrollo sustentable. De sacar las inmensas masas de la pobreza.

¿Qué es lo que aletea en nuestras cabezas? ¿El modelo de desarrollo y de consumo que queremos es el actual de las sociedades ricas?

Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes? Cuánto oxígeno nos quedaría para poder respirar?

Más claro: ¿tiene el mundo los elementos materiales como para hacer posible que 7 mil u 8 mil millones de personas puedan tener el mismo grado de consumo y de despilfarro que tienen las más opulentas sociedades occidentales? ¿Será eso posible?

¿O tendremos que darnos otro tipo de discusión?

Hemos creado esta civilización en la que hoy estamos: hija del mercado, hija de la competencia y que ha deparado un progreso material portentoso y explosivo.

Pero la economía de mercado ha creado sociedades de mercado. Y nos ha deparado esta globalización, cuya mirada alcanza a todo el planeta.

¿Estamos gobernando esta globalización o ella nos gobierna a nosotros?

¿Es posible hablar de solidaridad y de que “estamos todos juntos” en una economía que basada en la competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad?

No digo nada de esto para negar la importancia de este evento. Por el contrario: el desafío que tenemos por delante es de una magnitud de carácter colosal y la gran crisis que tenemos no es ecológica, es política.

El hombre no gobierna hoy a las fuerzas que ha desatado, sino que las fuerzas que ha desatado gobiernan al hombre. Y a la vida.
No venimos al planeta para desarrollarnos solamente, así, en general. Venimos al planeta para ser felices. Porque la vida es corta y se nos va. Y ningún bien vale como la vida. Esto es lo elemental.

Pero la vida se me va a escapar, trabajando y trabajando para consumir un “plus” y la sociedad de consumo es el motor de esto. Porque, en definitiva, si se paraliza el consumo, se detiene la economía, y si se detiene la economía, aparece el fantasma del estancamiento para cada uno de nosotros.

Pero ese hiper consumo es el que está "agrediendo" al planeta.

Y tienen que generar ese hiper consumo, cosa de que las cosas duren poco, porque hay que vender mucho. Y una lamparita eléctrica, entonces, no puede durar más de 1000 horas encendida.
¡Pero hay lamparitas que pueden durar 100 mil horas encendidas!
Pero esas no, no se pueden hacer; porque el problema es el mercado, porque tenemos que trabajar y tenemos que sostener una civilización del “úselo y tírelo”, y así estamos en un círculo vicioso.

Estos son problemas de carácter político.
Nos están indicando que es hora de empezar a luchar por otra cultura.

No se trata de plantearnos el volver a la época del hombre de las cavernas, ni de tener un “monumento al atraso”.
Pero no podemos seguir, indefinidamente, gobernados por el mercado,
"sino que tenemos que gobernar al mercado".

Por ello digo, en mi humilde manera de pensar, que el problema que tenemos es de carácter político.
Los viejos pensadores –Epicúreo, Séneca y también los Aymaras- definían: “pobre no es el que tiene poco sino el que necesita infinitamente mucho”.
Y desea más y más.

"Esta es una clave de carácter cultural"

Entonces, voy a saludar el esfuerzo y los acuerdos que se hagan.
Y lo voy acompañar, como gobernante.
Sé que algunas cosas de las que estoy diciendo "rechinan".
Pero tenemos que darnos cuenta de que la crisis del agua y de la agresión al medio ambiente no es la causa.
La causa es el modelo de civilización que hemos montado.
Y lo que tenemos que revisar es nuestra forma de vivir.

Pertenezco a un pequeño país muy bien dotado de recursos naturales para vivir. En mi país hay poco más de 3 millones de habitantes.
Pero hay unos 13 millones de vacas, de las mejores del mundo.
Y unos 8 o 10 millones de estupendas ovejas.
Mi país es exportador de comida, de lácteos, de carne.
Es una penillanura y casi el 90% de su territorio es aprovechable.

Mis compañeros trabajadores, lucharon mucho por las 8 horas de trabajo. Y ahora están consiguiendo las 6 horas.
Pero el que tiene 6 horas, se consigue dos trabajos; por lo tanto, trabaja más que antes.
¿Por qué?
Porque tiene que pagar una cantidad de cosas: la moto, el auto, cuotas y cuotas y cuando se quiere acordar, es un viejo al que se le fue la vida.

Y uno se hace esta pregunta: ¿ese es el destino de la vida humana?
¿Solamente consumir?

Estas cosas que digo son muy elementales: el desarrollo no puede ser en contra de la felicidad.
Tiene que ser a favor de la felicidad humana; del amor a la tierra,
del cuidado a los hijos, junto a los amigos. "Y tener, sí, lo elemental"

Precisamente, porque es el tesoro más importante que tenemos.
Cuando luchamos por el medio ambiente, tenemos que recordar que el primer elemento del medio ambiente se llama "felicidad humana"




Gracias a Juan Alberto De Franco por haberme incentivado a conocer este discurso y a http://www.veoverde.com

domingo, 24 de marzo de 2013

NUNCA MÁS...

Es interesante releer (o leer) el alegato completo del Fiscal Julio César Strassera en el Juicio a las Juntas Militares de 1985....

Ayuda a entender en su dimensión completa, la locura que derivó en la muerte de miles de personas durante la dictadura, antes y después...

Apagar la radio, el televisor, emepetrés (cuatro o cinco), etc. y leer.


Alegato de la Fiscalía en el Juicio a las Juntas


Hacer "click" en el vínculo. No sé si se podrá leer en línea o pide descargarlo. Es un archivo de texto con la versión taquigráfica del momento del alegato leído por Julio C. Strassera y Moreno Ocampo (adjunto) en la parte culminante del histórico juicio.



martes, 30 de octubre de 2012

DISCURSO DEL DOCTOR RAÚL ALFONSIN EN LA PLAZA DE LA REPÚBLICA, EL DÍA 27 DE OCTUBRE DE 1983.

Reproducimos el discurso de Raúl Alfonsín. Es largo , la letra es chica... igual pedimos el esfuerzo de leerlo y analizarlo (vayamos dejando esta "cultura de ciento cuarenta caracteres que promueve la superficialidad y la falta de matices...). Nuestro recuerdo emocionado al retorno a la democracia no solamente de Argentina sino de todo el cono sur de América...



Alfonsín en San Miguel, pocos días antes del 30 de octubre.
Se ve a Don Alfredo Olachea, uno de los "artesanos" locales
del retorno y consolidación de la democracia. 

ARGENTINOS:

Se acaba la dictadura militar.  Se acaba la inmoralidad y la prepotencia.  Se acaba el miedo y la represión.  Se acaba el hambre obrero.  Se acaban las fábricas muertas.  Se acaba el imperio del dinero sobre el esfuerzo de la producción.

Se terminó, basta de ser extranjeros en nuestra tierra.

Argentinos, vamos todos a volver a ser los dueños del país. La Argentina será de su pueblo.  Nace la democracia y renacen los  argentinos .

Decidimos el país que queremos; estamos enfrentando el momento más decisivo del último siglo.

Y ya no va a haber ningún iluminado que venga a explicarnos cómo se construye la República.  Ya no habrá más sectas de "nenes de papá", ni de adivinos, ni de uniformados, ni de matones para decirnos lo que tenemos que hacer con la Patria.

Ahora somos nosotros, el conjunto del pueblo, quienes va a decir cómo se construye el país. Y que nadie se equivoque, que la lucha electoral no confunda a nadie; no hay dos pueblos.  Hay, dos dirigencias, dos posibilidades.  Pero hay un solo pueblo.

Así, lo que vamos a decidir dentro de cuatro días es cuál de los dos proyectos populares de la Argentina va a tener la responsabilidad de conducir al país. Y aquí tampoco nadie debe confundirse.  No son los objetivos nacionales los que nos diferencian sino los métodos y los hombres, para alcanzarlos.

No es suficiente levantar las banderas de justicia social, hay que construirla y hacer que permanezca.  Las conquistas pasajeras, frágiles, las borran de un plumazo las dictaduras.  Y entonces, es el pueblo el que paga los errores de los gobiernos populares.

No puede haber más equivocaciones. Hay que saber gobernar  a la Argentina.  Este no es un tiempo para improvisar, para debilitarse en luchas internas.  Hay demasiado trabajo que hacer para que se carezca de la unidad de mano necesaria para enfrentar todos los problemas que nos deja la dictadura.

No alcanza declamar la libertad.  Hay que tener historia de libertad para poder asegurarla. Si no vuelve el silencio, la represión y el miedo.

Lo que vamos a decidir es cuál de los dos proyectos populares está en mejores condiciones de lograr la libertad y la justicia social sin retrocesos, para éstas y las próximas generaciones de argentinos.

Los más altos dirigentes Justicialistas han dicho que las elecciones no las ganará ningún candidato sino que las va a ganar Perón, así como el Cid Campeador venció muerto una batalla.

Me pregunto como se preguntan millones de argentinos, entonces ¿ quién va a gobernar en la Argentina?  Y me lo pregunto al igual que millones de argentinos, porque todos recordamos muy bien lo que ocurrió cuando murió Perón.

En ese momento se produjo una  crisis de autoridad que ocasionó grandes daños al país.  En esos años hubo quienes tomaron decisiones desacertadas, hubo quienes actuaron irresponsablemente, hubo quienes precedieron con buena voluntad y hubo quienes lo hicieron de manera criminal. Pero lo cierto es que sucedía algo más importante: nadie sabía realmente quién gobernaba en verdad a la Argentina.  La crisis de autoridad creada por la muerte de Perón, al no poder ser resuelta por el partido gobernante, colocó a la Nación más allá de la voluntad, e incluso de la buena voluntad de los que deseaban fervientemente consolidar un gobierno popular al servicio del pueblo.

Asistimos entonces a un caos económico, al desorden social y a la escalada de la violencia.  El llamado Rodrigazo inauguró hiperinflación y la especulación más desenfrenada.  Esta inflación galopante, desatada en junio de 1975, implicó un despojo cotidiano sobre todos los salarios. La reacción justa e inevitable de los trabajadores ahondó un creciente desorden social.

Entretanto la acción de las 3 A, desplegada con toda intensidad e Impunidad, había suscitado un clima de violencia generalizada.  Sobre este telón de fondo, en medio del caos económico y el desorden social, nos vimos envueltos en un juego enloquecido de terrorismo y represión que se fue ampliando de manera incontenible.

Nadie podrá reprochar jamás al radicalismo haber echado leña al  fuego en esos años de desorientación y crisis.  El radicalismo no Intentó aprovecharlos en su favor sino que puso todo su esfuerzo para que se mantuvieran las Instituciones de la República.

Pero la crisis de autoridad suscitada por la muerte de Perón resultó lnmanejable y tuvo consecuencias trágicas.  La más evidente, que todos sufrimos, fue la de ofrecer el pretexto esperado por las minorías del  privilegio para provocar el golpe de 1976 y sumir a la Nación Argentina en el régimen más oprobioso de toda su historia.

Vinieron con el pretexto de terminar con la especulación y desencadenaron una especulación gigantesca que desmanteló el aparato productivo del país, empobreció a la inmensa mayoría de los argentinos y enriqueció desmesuradamente a un minúsculo grupo de parásitos.

Vinieron con el pretexto de evitar la cesación de pagos ante el extranjero y endeudaron al país en forma que nadie hubiera podido Imaginar y sin dejar nada a cambio de una deuda inmensa.

Vinieron con el pretexto de eliminar la corrupción y terminaron corrompiendo todo, hasta las palabras más sagradas y los juramentos más solemnes.

Vinieron con el pretexto de restaurar la tranquilidad y se ocuparon de Imponer el temor a la Inmensa mayoría de los argentinos.

Vinieron con el pretexto de Instaurar el orden y acabar  con la violencia y desataron una represión masiva, atroz e ilegal acarreando un drama tremendo para el país, cavando un foso de sangre deliberadamente impulsado por algunos grupos privilegiados con el designio de enfrentar definitivamente a las Fuerzas Armadas con el pueblo argentino a fin de entorpecer o impedir la vialidad de cualquier futuro gobierno popular.

Vinieron con el pretexto de imponer la paz e Incitaron a la guerra, hasta que, usando las aspiraciones más legítimas y sentidas por todos los argentinos, se embarcaron irresponsablemente en el conflicto de las Malvinas.

Nadie puede imaginar que sea responsable de estas tragedias la masa de hombres y mujeres argentinos que creían en Perón. Por el contrario, ellos, como la inmensa mayoría de los argentinos, han sido las víctimas de tales males.

Pero sería irresponsable no reconocer que la crisis de autoridad que siguió a la muerte de Perón desemboco en una situación inmanejable para el partido entonces gobernante.  Así cundieron el desconcierto y el descreimiento y se dejó el campo libre para la aventura del  régimen militar y los intereses espurios, de adentro y de afuera, que se encaramaron en el poder.

Es una lección amarga que los argentinos no podemos ni debemos olvidar porque sino las desgracias volverán a repetirse. Detrás de esa lección hay otra más profunda que tampoco deberemos olvidar. La crisis de autoridad que se vivió al morir Perón abrió una disputa por el poder en la que predominaron la prepotencia y la violencia.  Pero con la prepotencia y la violencia no hay gobierno posible para el pueblo argentino: con ellas sólo se benefician los pequeños grupos que las manejan mientras casi todos los argentinos se perjudican.  Peor aún: por ese camino corremos el peligro de quedarnos sin país.

Porque la violencia y la prepotencia son las que nos impiden construir.  Es la prepotencia y la violencia alternativamente ejercida por uno y otros grupos minoritarios, ya sea la violencia física, económica, social, o política, la que nos obliga a comenzar siempre de nuevo, la que viene a destruir lo que a duras penas levantamos un día y nos fuerza a empezarlo otra vez al día siguiente. ¿Qué industria vamos a tener si cada dos o tres o cuatro años las fábricas se cierran y pasan otros tantos años para abrirlas otra vez y recomenzar casi de cero? ¿Qué sindicatos vamos a tener si los trabajadores se ven entorpecidos desde afuera o desde adentro para construirlos y perfeccionarlos a través del tiempo por su libre decisión, ejerciendo con pasión pero con tranquilidad la crítica que permite corregir errores y mejorar las cosas? ¿Qué educación vamos a tener si la intolerancia y la prepotencia lleva periódicamente a echar maestros y profesores, a cerrar aulas y laboratorios, a destruir una y otra vez en pocos días los que tanto trabajo y tantos años cuesta levantar en cada ocasión? Y así podríamos seguir con cada tema, con cada actividad. ¿Cómo nos vamos a quedar inermes ante los Intereses extranjeros si destruyéndonos una y otra vez a nosotros mismos somos incapaces de fortalecernos?

Los argentinos, casi todos los argentinos, tenemos en nuestra boca el amargo regusto de trabajar en vano, de arar en el mar porque periódicamente asistimos a la destrucción de nuestros esfuerzos.

Y todo esto ocurre porque el poder que se puede obtener con la violencia y la prepotencia sólo sirve para lo que ellas sirvan, es decir para destruir.  Es poco o nada lo que se puede construir con la violencia y la prepotencia. Y así es como está nuestra desgraciada nación.

La crisis de autoridad sólo será resuelta restableciendo la autoridad, es decir la capacidad para conciliar, la aptitud para convencer y no para vencer.

Tendremos autoridad porque seremos capaces de convencer, porque estamos proponiendo lo que todos los argentinos sabemos que necesitamos: la paz y  la tranquilidad de una convivencia en la que se respeten las discrepancias y en la que los esfuerzos para construir que hagamos cada día no sean destruidos mañana por la intolerancia y la violencia.

Proponerse convencer solo tiene sentido si estamos dispuestos también a que otros nos puedan convencer a nosotros, si aseguramos la libertad y la tolerancia entre los argentinos.  Proclamamos estas ideas no sólo porque nos parecen mejores sino -y sobre todo- porque sabemos que constituyen el único método para que los argentinos nos pongamos a construir de una vez por todas nuestro Futuro. Esto es, simplemente, la democracia.

Y cuando denunciemos a quienes proponen, de uno u otro modo, perpetuar la violencia, la prepotencia o la Intolerancia como método de gobierno, no queremos ni nos importa denunciar a una o varias personas determinadas. Lo que nos preocupa, y lo que nunca dejará de preocuparnos, es impedir que ese método destructivo siga imperando en nuestra patria, que siga aniquilando los esfuerzos de todos los argentinos, que siga condenándonos, corno nos condenó hasta ahora, a ser un país en guerra consigo mismo.

Hay quienes creen, por tener demasiado metido dentro de sí mismos la prepotencia, o por soñar con soluciones mágicas e inmediatas, que ser tolerantes es ser débiles. Se confunden por completo. Para ser tolerantes y para hacer imperar la tolerancia se requiere mucho más firmeza que para ser prepotentes.

En primer lugar, se necesita firmeza consigo mismo para no caer en la tentación de abusar del propio poder ¡Cuánto mejor estaríamos hoy sí en las Fuerzas Armadas hubiera existido el buen criterio, el correcto criterio de usar las armas que el pueblo les entregó para defenderlo eficientemente contra las fuerzas armadas de otros países y no para ocupar el gobierno de la República!

¿Cuánto mejor estaríamos si casi todos los gobiernos no hubieran cedido a la tensión de declarar el estado de sitio -medida excepcional y extrema según la Constitución- para vencer sus dificultades en vez de procurar convencer a la población, aceptar sus críticas y garantizar el reemplazo pacífico de los gobernantes.

Pero también se requiere mucha firmeza para impedir, de una vez por todas, que vuelvan a triunfar los profetas de la prepotencia y de la violencia.  Después de las desgracias que sufrimos el pueblo argentino entero habrá de impedirlo.  Nunca más permitiremos que un pequeño grupo de iluminados, con o sin uniforme, pretenda erigirse en salvadores de la patria, mandándonos y pretendiendo que obedezcamos sin chistar.  Porque sabemos que sólo podremos levantarnos de estas ruinas que nos oprimen mediante el esfuerzo libre y voluntario de todos, mediante el trabajo oscuro y cotidiano de cada uno.  Ningún obstáculo será insuperable frente a la voluntad inmensa de un pueblo que se pone a trabajar si cerramos definitivamente el camino a la prepotencia y la violencia y la destrucción con la que nos amenazan.

Estas ideas constituyen nuestra primer propuesta básica: que sea claro el método con el que vamos a construir nuestro propio futuro, el método de la libertad y de la democracia.

Nuestra segunda propuesta fundamental, además del método con el que actuaremos, señala el punto de partida del camino que nos propondremos recorrer: el de la justicia social.

Es innecesario reiterar la gravedad de la situación actual del país, la peor de toda su historia.  Pero sí es un deber de todos que hay quienes sufren más que otros.  Nuestro punto de partida, que  sabemos compartido por la inmensa mayoría de los argentinos, apela a un formidable esfuerzo de solidaridad y fraternidad con los que están más desamparados, con los que más necesitan entre todos los que necesitan.  Vamos a construir el futuro de la Argentina y comenzaremos por construirlo ya mismo para quienes menos tienen.

Es por eso que yo hice un solo juramento: no habrá más niños con hambre entre los niños de la Argentina.  Esos niños que sufren hambre son los más desamparados entre los desamparados y su condición nos marca con un estigma que debe avergonzarnos como hombres y como argentinos.

Nuestra apelación a la fraternidad y la solidaridad entre los argentinos es mucho más que un Impulso ético.  Hay en ella un propósito político en el sentido más profundo de la palabra.

Porque la riqueza de un país no está en su territorio ni en sus bienes, ni en sus vacas ni en su petróleo: está en todos  y cada uno de sus habitantes, en todos y cada uno de sus hombres y mujeres. Es el trabajo, la capacidad de creación de los seres humanos que lo habitan, lo que da sentido y riqueza a un país.

Por eso, cuando nos proponemos privilegiar el mejoramiento de las condiciones de vida de los sectores más postergados estamos proponiendo rescatar, lo más rápidamente posible, la mayor fuente de nuestra riqueza, el mayor capital de nuestra patria: es la voluntad de terminar con la inacción a que fueron condenados millones de hombres y mujeres para que sumen su esfuerzo a los otros millones de hombres y mujeres que están trabajando.  Es la voluntad de conseguir cuanto antes una mayor igualdad, para que todos los argentinos puedan tener iguales oportunidades de desplegar su esfuerzo creador y contribuir con él al bienestar de todos. Es voluntad de terminar con los que están injustamente relegados porque la sociedad no les ofrece ni les permite lo que debe ofrecerles y permitirles en la Argentina justa y generosa que vamos a construir.  Es la voluntad de acabar con la falta de techo y comida,de educación y de salud que castigan a tantos compatriotas y que nos privan a todos de la contribución que podrían dar a la Nación.  Es la voluntad de terminar con la discriminación ejercida contra nuestras mujeres argentinas por la subsistencia de y costumbres retrógradas.

Ese pueblo unido en el trabajo, en la libertad y en justicia social que vamos a tener constituirá la valla más formidable que los argentinos levantaremos para impedir nuevas frustraciones.

Sobre esa voluntad nuestro gobierno actuará con toda la energía y la firmeza que el pueblo está esperando para que nunca más los pequeños grupos de privilegiados de adentro ni los grandes intereses de afuera quiebren las instituciones y sometan a la Nación.

Y ahí no habrá ninguna antinomia, porque es falso que las haya, como son falsas las acusaciones que Imprudentemente algunos lanzaron.

No habrá radicales ni antiradicales, ni peronistas ni antiperonistas cuando se trate de terminar con los manejos de la patria financiera, con la especulación de un grupo parasitario enriquecido a costa de la miseria de los que producen y trabajan.

No habrá radicales ni antiradicales. ni peronistas ni antiperonistas cuando haya que impedir cualquier loca aventura militar que pretenda dar un nuevo golpe.

Sabemos que, como argentinos, son Innumerables quienes aprendieron que detrás de las palabras grandilocuentes con las que se incitan a los golpes están, ahora más que nunca, la avidez de unos pocos privilegiados dispuestos a arruinar al país y grandes Intereses extranjeros dispuestos a someterlo.

La inmensa mayoría de los argentinos, sin distinciones ni banderas, y el gobierno al frente, terminaran para siempre con cualquier tentativa de recrear la perversa e ilícita asociación de miembros de las cúpulas de las FFAA, formando un partido militar, para aliarse una vez más con la elite parasitaria de la patria financiera a fin de conquistar y usufructuar el poder en su propio beneficio.

No habrá radicales ni antiradicales, ni peronistas ni antiperonistas sino argentinos unidos para enfrentar el imperialismo en nuestra patria o para apoyar solidariamente a los países he manos que sufran sus ataques.

La construcción y la defensa de la Argentina la haremos marchando juntos, aceptando en libertad las discrepancias, respetando las diferencias de opinión, admitiendo sin reparos las controversias en el marco de nuestras instituciones porque así y sólo así podremos lograr la unión que necesitamos para salir adelante.

Una nación es una voluntad viviente y, al igual que los hombres, se templa con las desgracias. Las desgracias que sufrimos nos han templado y ese temple es indispensable para sobrellevar las dificultades que deberemos superar.

¡Y las vamos a superar!.

Tenemos el inmenso privilegio, entre los países del mundo, de disponer de un territorio extenso y lleno de posibilidades que esperan ser explotadas.  Frente a un pueblo que despliegue con vigor su capacidad de trabajo y vaya construyendo piedra sobre piedra su futuro, impidiendo que nadie, nunca más, venga a destruir lo que vaya haciendo, no hay dificultad que no pueda superarse.  Este es nuestro propósito, ésa es la voluntad en que nos empeñaremos todos los argentinos, ése será nuestro gobierno.

Y el símbolo que coronará nuestros esfuerzos, que expresará mejor que ningún otro la autoridad, la paz, la tolerancia, la continuidad del trabajo fructífero de la Nación, lo veremos dentro de seis años cuando entreguemos las instituciones intactas, la banda y el bastón de Presidente a quien el pueblo argentino haya elegido libre y voluntariamente.




lunes, 17 de septiembre de 2012

Espero poder hacerme entender....


Quisiera que estas palabras no sean demasiado largas como para que se enreden en sí mismas ni demasiado escuetas que no terminen de decir lo que quiero.
 
Soy opositor a este gobierno, no soy "destituyente", "golpista" (eso menos que menos),  "oligarca", nada de eso.

 No me opongo a lo que el gobierno hace bien, sino a lo que hace mal, no hace o macanea...  

Trataré de dar algunos ejemplos con la mayor síntesis posible:
 
  • Cuando hablamos de jubilaciones para personas que no tienen aportes, entendemos que es necesario REPARAR una situación de seria injusticia que creó el neoliberalismo (en su primer "ataque" durante la dictadura de Martínez de Hoz y sus agentes militares y, perfeccionada, durante el gobierno de Domingo Cavallo y sus gerentes presidenciales de ambos partidos mayoritarios: Menem y De la Rúa). Hay una gran cantidad de personas que fueron expulsadas del sistema productivo y comercial "legal", empujadas a la marginalidad. Esas personas NUNCA volverían al "sistema" y estaban condenadas a la indigencia. Era necesario hacer eso a pesar de que, haciéndolo, se cometería alguna que otra "injusticia" al permitir que algunos que NO QUISIERON  en su vida activa ser parte del sistema previsional o que NUNCA TRABAJARON, también se vean beneficiados. Este costo es aceptable comparándolo con el beneficio de impedir que muchos pasen su vejez en la indigencia. Pero hay que ser claros en esto, esta debe ser una medida excepcional, tendiente a que, luego, toda la sociedad esté incluída en el sistema previsional y preservemos este sistema como un tesoro. El tesoro de nuestro pasado, honrando a los mayores que no merecen la marginalidad, el tesoro de nuestro futuro y del de nuestros hijos.  

  • La eliminación del sistema de AFJP (sistema "privado" de jubilaciones y pensiones) es una causa de todos, la causa de todos los que luchamos contra su imposición durante los "noventa", cuando "él y ella" aplaudían y participaban de la fiesta. Lo que es inadmisible y digno de ser CONDENADO es la utilización de ese incremento de fondos del sistema  previsional para que EMPRESARIOS AMIGOS vendan baratijas con créditos baratos para ellos y caros para los compradores.

  • La estatización de acciones de YPF es una muestra en el mismo sentido. Los mismos que  participaron, apoyaron y aplaudieron el desguace y enajenación de las llamadas "joyas de la abuela" (Yacimientos Petrolíferos Fiscales, Yacimientos Carboníferos Fiscales, Empresa Líneas Marítimas del Estado, los astilleros del estado, que construían y exportaban navíos, la Fábrica Militar de Aviones con su aporte tecnológico propio, el desarrollo de cohetes para investigaciones y comunicaciones por el espacio y todos los etcéteras que la memoria no alcanza a decodificar). Resulta que los mismos que destruyeron esto, quieren enseñarnos patriotismo, enarbolando las banderas de los fundadores para sus pequeños y transitorios  negocios personales... NO NOS HAGAN EL CUENTO.
 
  • La Asignación Universal por Hijo  es una muestra más de temas en los que no se debe estar confundidos. ES NECESARIO, al igual que en el sistema previsional, incluir en la sociedad a los sectores que permanecen en la marginalidad. Y es por la educación y la salud de los niños por donde se ha de "asegurar" este esfuerzo de TODA  sociedad (que es la que "paga" la cuenta) administrada por los gobiernos. No es cuestionable EL TÍTULO de la iniciativa sino su implementación y desarrollo. Lo que falla, esencialmente, son los complementos de esta medida. Debe haber un férreo control de TODOS sobre la escolarización y la atención sanitaria de estos niños beneficiados (son ellos los beneficiados, no sus padres...). NO PUEDE ACEPTARSE QUE, ESTANDO VIGENTE UN SISTEMA COMO ESTE. SIGAN HABIENDO NIÑOS EN SITUACIÓN DE CALLE, EXPLOTADOS EN TODO SENTIDO POR MAYORES (SUS PADRES  U OTRAS PERSONAS) con la inacción CÓMPLICE de los organismos del Estado (administrados por los gobiernos nacional, provincial y municipales). Un niño pidiendo y trabajando es un explotado, debe ser rescatado y deben ser castigados los responsables.


  • Los "Planes Argentina Trabaja" (o algo así) son un buen título, pero son engañosos. Generan "cooperativas" de "trabajadores" para ser "contratados" por los municipios (y eventualmente  otros organismos del estado). Esto es falso. Son trabajadores "todo terreno" que hacen trabajos que debieran hacer los empleados municipales (barrer calles y veredas, cortar pasto, pintar cordones, postes y árboles) y, de paso, son "carne electoral" para actos partidarios (o de líneas internas partidarias), fiscalizar elecciones y toda la gama de etcéteras. Cubren la "mano de obra no calificada" de la  militancia que, en estos tiempos, es una "profesión" más y no un aporte desiteresado a la sociedad. De paso se siguen "eliminando" los molestos empleados  estatales "de planta", los que están desde siempre y que no "responden" a los gobiernos sino a  los intereses permanentes del estado (esto, al menos, es lo que ocurre en la provincia de Buenos Aires).   Estas personas NO SON COOPERATIVISTAS, son empleados EN NEGRO del mismo estado que le exige (con razón) a los empresarios privados que ofrezcan "trabajo decente y en blanco".  ¿Pueden los militantes que han arriesgado la vida agremiándose en épocas de los gobiernos  de facto avalar esta modalidad? ¿Puedo, habiendo militado toda la vida por los derechos  civiles y sociales permanecer callado ante este "modus operandi" del gobierno que se dice "nacional y popular"?

 
  • Hay un notable crecimiento en los derechos civiles. Esta actualización de los derechos comenzó en 1984 con el retorno a la democracia... no es mérito solamente de determinado partido sino de una actitud más abierta de la sociedad. Pero TAMBIÉN es mérito de los  partidos, especialmente de los populares que, con sus contradicciones, han permitido  realidades que, hace pocas décadas, eran impensables. La modificación que permitió el  divorcio, la de la patria potestad compartida, los nuevos derechos incorporados a la   Constitución en 1994, ahora los matrimonios igualitarios, la provisión de métodos   anticonceptivos, etc. son avances que no deben desconocerse. Es verdad que queda mucho  que hacer para vencer desinformación, actitudes retrógradas, eso es un desafío que, tarde o  temprano, se irá plasmando... son temas que no deben dividir a la sociedad sino que obligan   a un crecimiento colectivo.


  • Los medios de comunicación. Un tema difícil. Ante todo debo manifestar que NUNCA me cayó   bien el grupo económico que incluye al matutino de la cornetita. He visto cómo respaldaron,  como buena parte de la sociedad y esencialmente de los empresarios, al gobierno militar. He  visto y sufrido cómo atacaron groseramente al primer gobierno de la democracia recuperada  en 1983. También he visto cómo ERA EL BOLETÍN OFICIAL de este gobierno hasta la crisis del campo. Allí, al pelearse por cuestiones de intereses económicos, se distanciaron. El gobierno  "descubrió" todos los demonios en este grupo de medios que, no es otra cosa que el agente de prensa de parte del poder económico.   El manejo de la información es un tema difícil de tratar en las democracias de estos años de   tecnología global y medios masivos. Estos medios influyen de tal forma en la sociedad que   pueden "crear" y "des-crear" opiniones, gobiernos, líderes, tendencias... Quien haya leído  "1984" de Orwell verá que esta fábula escrita en 1932 muestra cómo una sociedad puede ser   "manipulada" impiadosamente hasta el infinito por el poder de los medios de masas. Es  esencial que los sectores democráticos debatan y resuelvan este tema de fondo. No es bueno    que haya una corporación estatal de medios como tampoco es buenos que haya una  corporación privada, ambas hacen correr serios riesgos a la democracia. Habrá que ser muy   creativos y desinteresados para poder resolver esta paradoja de la democracia para este siglo.


  • Hoy se debate si los muchachos y muchachas de 16 años deben o no votar. No seré yo quien diga, a pesar de todas las especulaciones pequeñas que haya, que alguien no debe  votar... no puedo hacerlo. Soy de una generación que casi llega a los 30 años sin poder votar,  sin poder manifestar sus ideas, que luchó por este derechos fundamental, no he de pensar siquiera que sea inconveniente... aunque eso signifique que el partido de mi preferencia  "pierda" votos. 

Estos ejemplos, incompletos y analizados someramente (por la extensión de estas líneas y por mis propias limitaciones), indican por qué soy opositor a este gobierno.
 
Pero también manifiesto que no todos los que están en la vereda de enfrente de este gobierno están en la vereda en que estoy yo.

 
Luis Carlos Aguirre

jueves, 26 de julio de 2012


El 26 de julio de 1890 se desató el movimiento revolucionario conocido luego como "Revolución del Parque". Como tal, fracasó, fue derrotada militarmente. Pero su consecuencia inmediata fue la caída del gobierno de entonces y el comienzo de un largo camino de las fuerzas populares por lograr la plena vigencia de los postulados de la Constitución Nacional. La Unión Cívica y la Unión Cívica Radical inmediatamente después de 1891, fueron el instrumento para alcanzar esa meta.

La reparación política y económica que postulaban los cívicos aún no se ha concretado totalmente, es un horizonte, un camino a seguir.

Compartimos una nota, de una revista TODO ES HISTORIA de septiembre de 1968 (una de las "heremcias" de mi viejo) en que, buscando el por qué de la derrota militar del movimiento, se analiza toda una época y el horizonte de las siguientes.

Espero que lo disfruten, son unas cuantas páginas con letra chica, a no desanimarse y leer...

Afectuosamente.

Hacer click en el enlace para ver la nota completa:

La traición a la Revolución de 1890